Durante la Semana Santa, más de 190 vendedores ambulantes, situados en el sendero peatonal de Monserrate, fueron reubicados en ferias temporales organizadas por el Instituto para la Economía Social, IPES. Los puestos de trabajo se encontraban en el parqueadero frente a la entrada del cerro y en la quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá.
Según David Vidal, Subdirector del Instituto para Economía Social, “además de descongestionar la vía, la medida servirá para darles nuevas alternativas a las personas que derivan su sustento en Semana Santa”.
Los sitios de trabajo eran carpas de diferentes tamaños y además, el Distrito dotó de vigilancia el lugar. Al igual, los vendedores estaban identificados con una escarapela ofrecida por el IPES.
Durante esta celebración, se estima que 30 mil personal suben al cerro a realizar sus oraciones.
A pesar de que la medida buscaba aumentar las ventas de los comerciantes, algunos de ellos se quejaron por la mala ubicación en la que se encontraba su local de venta. “ Nos ubicaron en un lugar donde casi no pasa gente, las ventas no fueron fructuosas”, agregó Alcira Pulido, vendedora de tamales.
Al finalizar la Semana Santa, el IPES ofrecerá nuevas alternativas productivas a quienes trabajan de manera informal en el cerro. Algunos de ellos tendrán la oportunidad de realizar sus ventas en plazas reconocidas de la ciudad como Paloquemao.
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